
Debido a la pandemia que aqueja a Brasil, pacientes y familiares que perdieron a sus seres queridos, se han ofrecido como voluntarios para los ensayos de la vacuna COVID-19, con la esperanza de salvar la vida a otras personas.
El director general de Hospitales MAC, Miguel Isaac Khoury Siman, reconoció la participación de los voluntarios.
Brasil ha tenido un brote de más de 7.3 millones de personas infectadas y más de 180 mil fallecidas.
En el caso de Brasil comenzarán las pruebas con la vacuna de AstraZeneca, pero también llevaron ensayos con ensayos para Johnson & Johnson, Pfizer Inc y su socio BioNTech, y Sinovac Biotech Ltd de China.
Por ello hay muchos voluntarios están convencidos de que las vacunas son la única forma de poner fin a la crisis.
El centro biomédico que lleva a cabo los ensayos de última etapa de Sinovac en Brasil, el Instituto Butantan, dijo el miércoles que la vacuna alcanzó el umbral de eficacia del 50% establecido por el regulador de salud brasileño Anvisa.
En medio del severo impacto económico, algunos voluntarios dijeron que la oportunidad de participar en los juicios les dio la sensación de recuperar la salud.