
Algunos expertos de Estados Unidos recomendaron que se necesitaría una tercera dosis de refuerzo para todos sus habitantes, sin importar la edad.
Esto debería de ser como máximo ocho meses después de completar su esquema de vacunación, informaron.
Se dijo que, el objetivo es garantizar la protección contra la variante Delta que ya se propaga entre toda la nación.
Los diferentes medios de comunicación informaron que la dosis comenzaría a administrarse una vez que la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) apruebe formalmente las vacunas. Para las próximas semanas se espera dicha autorización para la inyección de Pfizer.
Entre los primeros en recibir el refuerzo se encuentran los trabajadores de la salud, los residentes de hogares de ancianos y otras personas de edad avanzada que fueron de los primeros en ser vacunados en diciembre pasado.
Esto aún cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) pidió a los países considerados como los más ricos y vacunados suspendan una tercera dosis hasta que se garanticen las primeras dosis en los países en desarrollo.