
Corea del Norte confirmó el primer brote de COVID-19 desde que inició la pandemia, por ello declararon emergencia nacional.
Através de los diferentes medios de comunicación se precisó que hay muestras tomadas de varios pacientes enfermermos con fiebre en Pyongyang que es una variante altamente contagiosa de Ómicron.
El gobierno implementaría un sistema de control del virus de “emergencia máxima” cuyo objetivo es eliminar el brote en el menor tiempo posible.
Por ello se solicitaron controles más estrictos y medidas de confinamiento, al igual que el bloque de las ciudades y condados del país.
Todos los negocios y actividades de producción se organizarán para que cada unidad esté «aislada» para evitar contagios.
Desde el inicio de la pandemia, Corea del Norte no había confirmado ni un solo caso de coronavirus.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, el país había practicado hacia finales de 2020 13 mil 259 pruebas de COVID-19, todas con resultados negativos.