
A través de la Orgnización Mundial de la Salud (OMS) Estados Unidos compartirá la tecnología de la vacuna COVID-19.
Con ello además contribuirá con 200 millones de dólares más a un fondo de salud global para la preparación de futuras pandemias en el Banco Mundial, lo que eleva su contribución total a 450 millones de dólares.
También se está trabajando para expandir las pruebas rápidas y los tratamientos antivirales para poblaciones de difícil acceso.
Dentro de las tecnologías de salud se incluirá la proteína de punta estabilizada que se usa en muchas vacunas COVID-19.
Estados Unidos ha entregado más de 500 millones de dosis de vacunas a más de 100 países como parte de los mil 200 millones de dosis que prometió en la primera cumbre de septiembre y ya ha comprometido más de 19 mil millones de dólares en fondos para vacunas, pruebas, tratamientos y otras formas de asistencia.