
En temporada de invierno, además del COVID-19 se presentan varias enfermedades respiratorias entre las que se encuentra la bronquitis y la neumonía que en ocasiones se confunde una con la otra.
Es importante prevenir su contagio y saber diferenciar una con otra, aunque lo más importante es ir directamente con los especialistas.
Mientras la bronquitis afecta a los tubos que llevan aire a los pulmones, la neumonía daña los sacos conocidos como alvéolos que se encuentran dentro de estos órganos.
Se informó que la bronquitis es la inflamación en la pared de los bronquios que son los conductos por los que circula el aire para llegar a la parte más profunda del pulmón, explica la Secretaría de Salud.
En algunos casos puede ser aguda o crónica. Esta última suele ser parte de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), la tercera causa de muerte en el mundo según la Organización Mundial de la Salud (OMS). En 2019 causó 3.23 millones de defunciones.
Entre los síntomas de la bronquitis se encuentra: tos con mucosidad, dolor de pecho, fiebre baja, dificultad para respirar, sibilancias.
Mientras que la neumonía es un tipo de infección respiratoria aguda que afecta a los pulmones generando pus y líquido dentro de los alvéolos -pequeños sacos dentro de estos órganos- lo que hace dolorosa la respiración y limita la absorción de oxígeno.
La neumonía es responsable del 15 por ciento de todas las muertes de menores de cinco años, se calcula que en 2015 acabó con la vida de más de 900 mil niños.
Los síntomas de la neumonía según la Secretaría de salud son: fiebre, escalofríos, tos con flemas, dolor de pecho al estornudar o toser, falta de apetito y debilidad para respirar.