
Entre las afecciones más frecuentes del aparato reproductivo femenino se encuentra el síndrome de ovario poliquístico. En este síndrome, además de la presencia de quistes, la mujer tiene niveles elevados de andrógenos.
La Organización de Reproducción Asistida, aseguró que los andrógenos son hormonas sexuales masculinas que tienen como función principal estimular el desarrollo de las características masculinas como el crecimiento de barba o el cambio de voz.
Sin embargo, los ovarios junto con las glándulas suprarrenales de las mujeres también producen andrógenos, los cuales intervienen en otros procesos del cuerpo, como el metabolismo, la sensibilidad a la insulina y la regulación y distribución de la grasa en el cuerpo.
Sin embargo, la presencia de andrógenos, incluyendo testosterona y androsterona, es normal en el cuerpo femenino, pero a niveles muy bajos.
Algunos de los síntomas del síndrome de ovario poliquístico, según los expertos, son: menstruaciones irregulares, problemas con la piel como el acné o exceso de vello, resistencia a la insulina, acumulación de grasa en el abdomen bajo, disminución del tamaño de las mamas e incluso el engrosamiento de la voz.