
Según los expertos el COVID-19 ha afectado el cerebro, en el que se encuentra una confusión mental, una condición que se experimenta después de contagiarse de la enfermedad.
La niebla mental es un término que según los especialistas, describe un estado de lentitud mental o falta de claridad y confusión que dificulta concentrarse, recordar cosas y pensar con claridad.
Cuatro años después del inicio de la pandemia, hay evidencia de que estar infectado puede afectar la salud del cerebro de muchas maneras.
Además de la confusión mental, el COVID-19 puede provocar una variedad de afecciones que incluyen dolores de cabeza, trastornos convulsivos, accidentes cerebrovasculares, problemas para dormir y hormigueo y parálisis de los nervios, así como varios trastornos de salud mental.
Un gran y creciente conjunto de evidencia acumulada a lo largo de la pandemia detalla las muchas formas en que el COVID-19 deja una marca indeleble en el cerebro. Pero aún se están dilucidando las vías específicas por las que el virus lo hace y no existen tratamientos curativos.