
La detección temprana del cáncer es un factor crucial para salvar vidas y reducir los costos del tratamiento de esa enfermedad, según las autoridades en salud. Conocer cómo se logra esa detección se vuelve fundamental ahora que la incidencia del cáncer ha pasado cada vez más a ocurrir a edades menores.
A través de un informe publicado por la Sociedad Estadounidense del Cáncer entre los adultos estadounidenses de 65 años o más, los adultos de 50 a 64 años y los menores de 50 años, los menores de 50 años fueron el único de estos tres grupos etarios que experimentó un aumento en laincidencia general del cáncer de 1995 a 2020.
Por eso la detección temprana del cáncer es cada vez más necesaria, acompañada de la prevención primaria recomendada por expertos médicos: acciones como el ejercicio y la buena alimentación, que implica reducir el consumo de alimentos procesados, carnes rojas y bebidas azucaradas y erradicar el consumo de alcohol, según la Sociedad Americana de Lucha contra el Cáncer.
La Organización Mundial de la Salud explica que la detección temprana se compone por diagnóstico precoz y de tamizaje o cribado.
El diagnóstico precoz es efectivo para los cánceres sintomáticos e implica conocer los síntomas y acudir al médico, acceder a los servicios de evaluación y diagnóstico y el paso a un servicio de tratamiento consecuente.