Las ondas de calor no solamente afectan a humanos, también a las aves que han muerto en las reservas de Tamaulipas y SLP, debido a golpes de calor, deshidratación, e incendios forestales

La segunda onda de calor, que ya rompió récords de temperaturas en 10 ciudades de la República Mexicana, está provocando la muerte masiva de aves silvestres en Tamaulipas y San Luis Potosí, donde los termómetros superan los 50 grados.
En la Reserva de la Biosfera El Cielo, ubicada al sureste de Tamaulipas y la Reserva de la Biosfera Sierra del Abra Tanchipa, al noreste de San Luis Potosi, en el corredor de la Sierra Madre Oriental, es donde más se han presentado las muerte de aves.
Tan sólo en dos días, fueron atendidos 22 aves deshidratadas, incluidos 15 búhos, que requieren rehabilitación, antes de regresar a su hábitat natural, lo que les impide seguir atendiendo a más ejemplares, debido a que desde febrero se encargan de otros 12 casos.