
Pudiera parecer raro pero las personas sí nos enfermamos de gripa cuando hace calor y los expertos explican que hay varios motivos entre ellos abusar del aire acondicionado.
Uno de los principales motivos es el cambio brusco de temperatura, pues los camios repentinos debilitan el sistema inmunológico.
El aire acondicionado es un gran alivio en los días calurosos, pero puede tener efectos negativos. Los sistemas de aire acondicionado suelen resecar el aire y con ello las vías respiratorias. Cuando nuestras vías respiratorias están secas, somos más propensos a que los virus entren y causen infecciones.
En estas olas de calor, muchas personas buscan refugio del calor en lugares cerrados como centros comerciales, cines o restaurantes. Estos lugares suelen estar llenos de gente y el aire acondicionado puede recircular el aire, junto con los gérmenes. Esto facilita que los virus se propaguen rápidamente entre las personas.
El calor puede hacernos sudar mucho y, si no nos hidratamos adecuadamente, nuestro cuerpo puede deshidratarse. La deshidratación afecta el funcionamiento de nuestro sistema inmunológico, dejándonos más expuestos a los resfriados y gripe