
El paracetamol es uno de los medicamentos más comunes y accesibles para aliviar el dolor y reducir la fiebre.
Su popularidad se debe a que es fácilmente disponible sin receta médica y generalmente seguro cuando se utiliza de manera correcta.
Sin embargo, se necesita hacer un uso responsable tiene grandes riesgos en la salud.
El paracetamol funciona al bloquear la producción de prostaglandinas en el cerebro, compuestos que están involucrados en la sensación de dolor y la regulación de la temperatura corporal.
Suele recomendarse en dosis de 500 o 650 mg cada seis u ocho horas para adultos, con un límite máximo de 3 gramos al día.
Superar esta dosis puede provocar daños graves en el hígado, ya que el órgano es responsable de metabolizar el medicamento y una sobrecarga puede resultar en toxicidad.
El problema con el paracetamol radica en su frecuente subestimación. Al tratarse de un analgésico tan habitual, muchas personas piensan que es inofensivo.