
A través de diferentes análisis de la hormona antimülleriana (HAM) se ha consolidado como una herramienta fundamental para evaluar la reserva ovárica de las mujeres, un factor clave en la fertilidad femenina.
La hormona antimülleriana (HAM) es una proteína producida por los folículos en desarrollo en los ovarios y actúa como un indicador directo de la reserva ovárica, es decir, la cantidad de óvulos disponibles en los ovarios.
Según los expertos es una herramienta que se caracteriza en pobres respondedoras en los procedimientos de fertilización asistida.
Una de las principales ventajas del análisis de HAM es su practicidad. A diferencia de otros estudios, no requiere ayuno y debido a su mínima variedad intermenstrual puede realizarse en cualquier momento del ciclo, lo que facilita su accesibilidad. Los resultados ofrecen una visión clara sobre si la reserva ovárica es alta, normal o baja, un aspecto fundamental para diseñar estrategias reproductivas personalizadas.
Este análisis es especialmente relevante en tratamientos de reproducción asistida, como la fertilización in vitro (FIV) o la vitrificación de óvulos ya que, conocer los niveles de AMH permite a los especialistas crear protocolos de tratamiento más precisos y efectivos.