
Las varices, también conocidas como venas dilatadas, son una afección común que suele manifestarse en la capa externa de la piel, particularmente en las extremidades inferiores como piernas y muslos, mostrando una tonalidad azul violácea.
Según información publicada por la Revista Chilena de Cirugía, en las naciones desarrolladas la incidencia de varices oscila entre un 20% y un 60%.
El Centro de Restauración de Venas (CVR) de Estados Unidos indica que esta problemática afecta principalmente a mujeres mayores de 50 años, aunque puede presentarse en personas de cualquier edad. Las causas son múltiples, incluyendo el embarazo, la menopausia, el exceso de peso, mantener posturas prolongadas ya sea sentado o de pie, antecedentes familiares con este trastorno o problemas de circulación.
Tanto para quienes ya conviven con esta condición como para quienes buscan prevenirla, incorporar las vitaminas adecuadas puede ser una herramienta útil para aliviar los malestares y frenar el deterioro progresivo de las venas.