
Hay pacientes con cáncer que padecen dolor oncológico constante, mientras que otros no tienen mayores problemas ni malestares durante la enfermedad, es un síntoma común de este padecimiento que no afecta a todos los pacientes.
Existen diversas razones por las que se presenta este padecimiento, entre ellas, la presencia de tumores, cirugía, quimioterapia o radioterapia.
El dolor oncológico depende de distintos factores, entre ellos, del tipo de cáncer, en qué fase está, la zona donde se sitúa y hasta la tolerancia al dolor, según explica la Clínica Mayo.
Por ejemplo, el cáncer causado por un tumor ejerce presión sobre los nervios, los huesos e incluso algunos órganos. Al ser un crecimiento anormal, en ocasiones también libera ciertos químicos causantes del dolor oncológico.
El Instituto Nacional de Cáncer de Estados Unidos detalla que es necesario hacer una serie de exámenes físicos e incluso neurológicos, para conocer la causa del dolor oncológico y descartar alguna anormalidad o posible reacción secundaria.
Hay pacientes que ya terminaron el tratamiento contra el cáncer, pero todavía sienten algún tipo de dolor, lo que ocasiona ansiedad y depresión ante la enfermedad.
Por esa razón, el Instituto Nacional del Cáncer recomienda tratar el dolor oncológico en cualquier fase. El tratamiento del dolor oncológico es diferente al que se recibe para el cáncer.