
La vacuna contra influenza reduce hasta 10 veces el riesgo de infarto y 8 veces la probabilidad de un evento cerebral.
Los expertos dieron a conocer que la influenza no solo afecta al sistema respiratorio.
En personas con diabetes, hipertensión, obesidad o colesterol alto, la infección dispara procesos inflamatorios que desestabilizan arterias ya dañadas y pueden detonar infartos, arritmias o insuficiencia cardíaca.
En México, más del 75% de los adultos vive con sobrepeso u obesidad y 36 millones de personas padecen hipertensión. A partir de los 50 años, los factores de riesgo suelen acumularse, lo que multiplica las probabilidades de sufrir un evento cardíaco.
Por eso los especialistas recomiendan que se vacunen los adultos a partir de los 50 años, quienes ya hayan tenido un infarto, arritmia o insuficiencia o dislipidemia; personas con hipertensión, diabetes, obesidad o dislipidemia.
La vacunación también cobra relevancia después de los 65 años, etapa en la que el sistema inmunológico se debilita.