Pulsera para localizar a personas con Alzheimer

El Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa que afecta la memoria, el pensamiento y la conducta. Dentro de sus variantes, existe una forma poco común pero especialmente agresiva: el Alzheimer autosómico dominante (AAD).

Una de las manifestaciones más preocupantes del AAD es la desorientación desde fases muy tempranas.

Frente a este desafío, el uso de pulseras de localización con tecnologías accesibles como códigos QR y alertas en tiempo real se ha convertido en una herramienta valiosa, no solo para proteger a los pacientes, sino también para brindar tranquilidad a sus cuidadores.

De acuerdo con el sitio web Alzheimer´s Journals, el alzheimer autosómico dominante (AAD) es un subtipo genético poco frecuente de la enfermedad de Alzheimer que representa alrededor del 1 % de todos los casos.

El Alzheimer autosómico dominante suele comenzar a una edad temprana, entre los 30 y los 50 años, y se transmite de padres a hijos.

En este tipo de Alzheimer, los síntomas incluyen pérdida de memoria, alteraciones del comportamiento, depresión y, muy pronto, desorientación incluso en entornos familiares.

Esto aumenta significativamente el riesgo de que la persona se extravíe, indica un artículo de la Universidad de Guadalajara, en donde presentaron la pulsera.

En demencias en general, fenómenos como la deambulación (“wandering”) y la desorientación son comunes y no solo representan un riesgo físico (caídas, accidentes), sino también emocional para el paciente y la familia.

Eficacia para perder peso a través de una prueba genética

Investigadores de Mayo Clinic desarrollaron una prueba genética capaz de predecir cómo responderán las personas a distintos medicamentos para adelgazar, incluidos los de la clase GLP-1.

La publicación que se dio en la revista Cell Metabolism, busca personalizar los tratamientos contra la obesidad, una enfermedad que afecta a más de 650 millones de adultos en el mundo.

Se informó que los pacientes tienen tratamientos que estén en su biología y no en el tamaño de sus cuerpos. estudio.

La nueva herramienta genética estima la saciedad por caloría (CTS, por sus siglas en inglés), es decir, la cantidad de alimento que necesita cada persona para sentirse satisfecha.

A partir de este rasgo, los investigadores identificaron diferencias biológicas que influyen en la eficacia de los tratamientos contra la obesidad.

La prueba genética se aplicó en ensayos clínicos con dos medicamentos aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), por sus siglas en inglés).

Hígado graso es mortal

El hígado graso es peligroso por su carácter sutil: los síntomas iniciales como la fatiga o el dolor abdominal leve son fáciles de ignorar.

El hígado es un órgano robusto que filtra toxinas y ayuda a la digestión, pero cuando la grasa se acumula en sus células sin ser causada por el alcohol, puede interferir con su funcionamiento normal.

La prevalencia mundial de la enfermedad del hígado graso es de aproximadamente el 30% de la población adulta, de acuerdo con un estudio publicado en Hepatology. Esta tasa ha aumentado drásticamente en las últimas décadas, pasando del 25.3% (1990-2006) a un 38.2% (2016-2019), lo que representa un incremento del 50.4%.

Un estudio, publicado en Clinical Gastroenterology and Hepatology, arroja luz sobre un trío letal de factores cardiometabólicos que impulsan las muertes en pacientes con hígado graso.

Presión arterial alta: Está asociada con un aumento del 40% en el riesgo de muerte, superando las expectativas de los expertos.

Prediabetes o diabetes tipo 2: Este factor incrementa el riesgo de muerte en un 25%.

Colesterol HDL bajo: Tener el conocido como «colesterol bueno» bajo aumenta el riesgo de muerte en un 15%.

Factores acumulativos: Por cada factor cardiometabólico adicional presente, el riesgo de muerte aumenta otro 15%.

Muerte no hepática: Las causas específicas de mortalidad más altas son las cardíacas y el cáncer extrahepático, superando la mortalidad específica del hígado graso.

Cáncer cerebral que erosiona los huesos del cráneo

El glioblastoma erosiona hueso craneal, altera el sistema inmune óseo y presenta una supervivencia media de solo 12 a 18 meses tras el diagnóstico

El glioblastoma es una forma letal de cáncer cerebral que representa un desafío para la salud, pues a pesar de los avances médicos, continúa siendo extremadamente difícil de tratar.

Recientemente, nuevos hallazgos por expertos de la salud han revelado que el glioblastoma no está limitado al tejido cerebral: también puede afectar los huesos del cráneo, debilitándolos y alterando su médula ósea.

El glioblastoma multiforme (GBM) es el tipo más común y agresivo de tumor cerebral primario en adultos. Representa aproximadamente el 48 % de todos los tumores malignos del sistema nervioso central, según la American Association of Neurological Surgeons (AANS).

Su comportamiento invasivo y su alta capacidad de resistencia a tratamientos lo convierten en uno de los cánceres más letales del sistema nervioso central.

De acuerdo con un estudio publicado en la revista Cancers, incluso con tratamientos combinados —cirugía, radioterapia y quimioterapia con temozolomida— la mediana de supervivencia se sitúa entre 12 y 18 meses.

Las tasas de supervivencia a cinco años son inferiores al 7 %, lo que resalta la urgencia de nuevas estrategias terapéuticas.

Tic en el ojo, los temblores en el párpado

La mioquimia palpebral, comúnmente conocida como el temblor involuntario del párpado, es una condición que afecta a muchas personas en algún momento de sus vidas.

La mioquimia palpebral es un fenómeno que muchas personas han experimentado alguna vez: ese temblor involuntario y repetitivo en el párpado que suele durar desde unos segundos hasta varios minutos.

Según la Cleveland Clinic, la mioquimia palpebral se define como un tipo de tic ocular caracterizado por contracciones musculares lentas e involuntarias en los párpados, que producen un movimiento ondulante.

Este movimiento es una forma específica de mioclono, un término que se refiere a contracciones musculares involuntarias.

La mioquimia palpebral se origina a partir de alteraciones en el sistema nervioso. Los párpados están conectados directamente al cerebro mediante el nervio facial, también conocido como el séptimo par craneal.

Las causas más comunes de este temblor en el párpado incluyen:

Falta de sueño o cansancio extremo

Consumo excesivo de cafeína

Uso de nicotina

Sequedad ocular

Fatiga intensa o sobreesfuerzo físico

Estrés

Manchas en la piel: tipos y prevención

Las manchas en la piel pueden deberse a múltiples factores como sol, envejecimiento u hormonas.

Las manchas en la piel son áreas donde la tonalidad se vuelve irregular debido a un aumento o disminución en la producción de melanina, el pigmento que da color a la piel.

Aunque muchas son inofensivas, otras pueden afectar la apariencia e incluso requerir atención médica.

Principales causas de las manchas en la piel

Exposición al sol: La radiación ultravioleta (UV) es una de las principales responsables de las manchas, sobre todo las solares. El daño se acumula con el tiempo, incluso si no hay exposiciones prolongadas.

Envejecimiento: Con los años, la piel se regenera con menos eficacia, dando lugar a las manchas por la edad.

Cambios hormonales: Factores como el embarazo o el uso de anticonceptivos pueden desencadenar manchas conocidas como melasma.

Acné: Las lesiones o cicatrices de acné pueden dejar marcas oscuras.

Enfermedades de la piel: Padecimientos como vitiligo, psoriasis o dermatitis atópica pueden alterar la pigmentación.

Genética: Algunas personas tienen predisposición a lunares o hiperpigmentación.

Medicamentos y cosméticos: Algunos tratamientos pueden aumentar la sensibilidad al sol o provocar reacciones cutáneas.

El dolor sordo en el cuerpo, ¿cómo identificarlo?

El dolor sordo afecta a múltiples sistemas del cuerpo y puede ser difícil de localizar, pero un diagnóstico integral y tratamiento adecuado mejoran la calidad de vida.

El dolor sordo es una molestia constante y de intensidad moderada que se caracteriza por ser difusa y difícil de localizar. Puede tener múltiples causas, desde problemas musculares hasta enfermedades internas o nerviosas.

La Clínica Universidad de Navarra señala que el dolor sordo es una molestia persistente, de intensidad leve a moderada, con una naturaleza difusa y, en muchos casos, difícil de localizar con exactitud.

A diferencia del dolor agudo o punzante, este tipo de dolor se percibe como una sensación continua, sin alcanzar picos intensos, aunque su intensidad puede fluctuar.

Este dolor puede presentarse en distintas zonas del cuerpo y estar ligado a múltiples causas médicas, desde afecciones musculares hasta patologías más complejas que requieren evaluación especializada.

El dolor de este tipo suele formar parte del dolor crónico: aquel que persiste más allá del tiempo normal de curación.

Desde la adolescencia comienza la acumulación del colesterol

La ateroesclerosis inicia desde la adolescencia con dietas ricas en grasas y sedentarismo

El colesterol alto no produce síntomas inmediatos. Una persona joven puede sentirse completamente sana mientras la grasa se acumula lentamente en sus arterias.

El proceso puede tardar entre 10 y 20 años en manifestarse, pero sus consecuencias suelen ser graves: infartos y enfermedades cardiovasculares que aparecen, en muchos casos, en hombres a partir de los 40 años.

La alimentación rica en grasas saturadas y ultraprocesados, junto con la falta de actividad física, son factores que favorecen el inicio de la ateroesclerosis en adolescentes.

El sobrepeso y la obesidad juvenil, que han aumentado en México en las últimas décadas, también juegan un papel clave.

Un estudio revela que el riesgo de cáncer se relaciona con la ubicación de la grasa en tu cuerpo. La grasa acumulada en órganos internos y abdomen aumenta el peligro.

La obesidad es un factor clave que aumenta el riesgo de cáncer, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Sin embargo, un estudio identifica que el lugar en el cuerpo donde se acumula la grasa podría causar varios tipos de cáncer.

Cáncer de Pulmón y el tratamiento con pastillas

A través de las investigaciones científicas sean dado diferentes tratamientos para el cáncer del pulmón, entre los que se encuentran también el de pastillas, según los expertos.

Se dijo que esto gracias a la medicina molecular los tratamientos a este padecimiento vienen en forma de pastillas orales. Estos fármacos no solo logran controlar la enfermedad, sino que devuelven la esperanza de una vida más estable y normal a miles de pacientes.

 Los médicos han dejado de ver al cáncer de pulmón como una sola enfermedad. Ahora, la clave es encontrar su «apellido molecular».

En el subtipo más común, el adenocarcinoma (que afecta al 85% de los casos), los oncólogos buscan una alteración crítica: la mutación del receptor de factor de crecimiento epidérmico (EGFR).

En México, se estima que esta mutación está presente en casi la mitad de los pacientes con adenocarcinoma, lo que los convierte en candidatos ideales para las nuevas terapias.

Esto se traduce en:

Menos efectos secundarios graves.

Mayor tolerancia al tratamiento.

Una vida cotidiana más estable, sin las hospitalizaciones y complicaciones recurrentes de la quimioterapia tradicional.

Efectos por falta de sueño en el cerebro

Dormir mal envejece el cerebro antes de tiempo. La falta de sueño altera la memoria, el aprendizaje y acelera la degeneración neuronal. Dormir mal no solo agota, también envejece.

Un estudio publicado en The Lancet reveló que las personas con patrones de sueño pobres muestran signos de un envejecimiento cerebral acelerado, incluso equivalente a varios años de deterioro prematuro. La investigación, respaldada por análisis de neuroimagen, confirma lo que muchos intuíamos: no dormir bien es una condena lenta y peligrosa.

Durante la noche, el cerebro lleva a cabo una “limpieza” neuronal: elimina toxinas, consolida recuerdos y reorganiza conexiones sinápticas. Sin estas fases, especialmente el sueño profundo, se interrumpe la restauración cognitiva.

Dormir mal puede hacer que el cerebro luzca años mayor de lo que debería. El mal descanso acelera los biomarcadores de envejecimiento cerebral hasta en 1-2 años por cada período de sueño deficiente.

Más allá del envejecimiento, la privación de sueño tiene efectos inmediatos y demoledores: pérdida de concentración, errores de juicio y alteraciones emocionales.