
Según una investigación de la revista The Lancet la inmunidad adquirida después de haber enfermado de COVID-19 ofrece altos niveles de protección contra el desarrollo grave del virus hasta por 10 meses, esto según una revisión sistemática y metanálisis.
Los investigadores dieron a conocer que la protección contra la enfermedad grave permanece alta en 88 por ciento o más de 40 semanas después de que las personas se infectaron por el virus como alfa y delta, así como con la subvariante de ómicron BA.1.
Sugiere que el nivel y la duración de la protección contra la reinfección, la enfermedad sintomática y la enfermedad grave son al menos iguales a los proporcionados por dos dosis de las vacunas de ARNm, Moderna, Pfizer-BioNtech, para las cepas antes mencionadas. El estudio no incluyó datos sobre la infección de ómicron XBB y sus sublinajes.
La Facultad de Medicina de la Universidad de Washington, aseguró que la vacunación es la forma más segura de adquirir inmunidad, mientras que la adquisición de inmunidad natural debe sopesarse frente a los riesgos de enfermedad grave y muerte asociados con la infección inicial.
Los investigadores advierten que los datos sobre la subvariante BA.1, sus sublinajes y los datos posteriores a 10 meses después de la infección inicial fueron limitados. También aclaran que parte de la información, como el estado de infección anterior y los ingresos hospitalarios, se midió de manera diferente o estaba incompleta, y podría sesgar la estimación de la protección.









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