Identifican 13 genes que podrían estar detrás de la obesidad

Un estudio descubrió 13 genes asociados a la obesidad, cinco de ellos nuevos, que triplican el riesgo de obesidad severa. Algunos de estos genes también se relacionan con otras enfermedades crónicas, como la diabetes tipo 2 y la hipertensión.

Una investigación identificó 13 genes que no tenían asociaciones previas reportadas con el aumento del Índice de Masa Corporal (IMC) y que confieren aproximadamente un triple riesgo de desarrollar obesidad severa.

La Organización Panamericana de la Salud (OMS) reporta que se ha triplicado desde 1975, afectando a más de 800 millones de personas en todo el mundo

La investigación sobre la genética casi siempre se enfocaba en una sola población. Para solucionar esto, el equipo de investigadores a cargo del estudio analizó datos genéticos de cerca de 850,000 adultos provenientes de seis ancestros continentales, incluyendo poblaciones de África, Asia y América.

El análisis, publicado en Nature Communications, permitió identificar un total de 13 genes con asociación a la obesidad. Ocho de estos genes ya habían sido vinculados previamente.

El papel invisible del cuidador en México

El cuidado de personas enfermas recae sobre mujeres. Las cuidadoras sufren un impacto físico, emocional y económico en México.

Cuidar a un ser amado, en especial si se encuentra enfermo, implica un desgaste profundo. En México, las personas cuidadoras —en su mayoría mujeres— enfrentan jornadas agotadoras sin apoyo ni reconocimiento.

Datos indican que el 31 % de las mujeres cuidadoras duerme menos, el 22 % sufre irritabilidad, el 16.3 % enfrenta depresión y el 12.7 % manifiesta síntomas físicos por agotamiento.

Este nivel de desgaste afecta su salud, su estado de ánimo y su estabilidad emocional, generando aislamiento social y pérdida de proyectos personales.

En México, el trabajo de cuidado no pagado representa el 26.6 % del Producto Interno Bruto, pero sigue siendo invisibilizado.

Las mujeres realizan el 71 % de las tareas de cuidado, y por cada 100 horas dedicadas, 63 son trabajo no remunerado. Se estima que desde los 12 años, las niñas asumen tareas de cuidado, destinando hasta 38 horas semanales a estas labores.

Además, solo el 30 % de las cuidadoras tiene un empleo remunerado, y muchas renuncian por la carga de cuidado, lo que perpetúa la desigualdad económica.

Cuidar tiene un precio alto, tanto emocional como económico. Una cuidadora gana entre 6 mil y 8 mil pesos al mes, mientras que una enfermera profesional puede recibir entre 12 mil y 22 mil pesos.

A esto se suma la reducción de ingresos: el 28 % de las mujeres y el 11 % de los hombres dejan su trabajo para cuidar, y quienes lo conservan deben reducir su jornada a menos de 35 horas semanales, generando una fuerte presión económica.

Cinta Kinesiológica ¿alivia el dolor o es moda?

Estudios recientes confirman que la cinta kinesiológica brinda alivio leve al dolor, pero su efecto depende de la técnica y del plan de fisioterapia.

La cinta fue desarrollada en la década de 1970 por el quiropráctico japonés Kenzo Kase, quien buscaba una alternativa a los vendajes médicos tradicionales, que solían limitar el movimiento y afectar la circulación.

Según la Kinesio Taping Association International, su objetivo era crear un método que proporcionara soporte sin restringir el rango de movilidad natural del cuerpo.

El resultado fue un vendaje elástico, hipoalergénico y resistente al agua, diseñado para adherirse a la piel de manera que acompañe el movimiento muscular. A este material se le conoce como kinesio tape o cinta kinesiológica.

De acuerdo con Mayo Clinic, la cinta kinesiológica puede ofrecer alivio temporal al dolor y mejorar la percepción del movimiento corporal.

El mecanismo propuesto se basa en la estimulación de los receptores cutáneos, lo cual podría reducir la sensación de dolor (a través de la teoría del “control de la compuerta”) y favorecer la propiocepción, es decir, la conciencia del cuerpo en el espacio.

No obstante, los expertos aclaran que estos efectos no son permanentes ni equivalen a un tratamiento médico. Su efectividad depende de la técnica de aplicación, la tensión usada y la condición del paciente.

Menores utilizan más de dos horas diarias dispositivos móviles

A través de un estudio se dio a conocer que el 42 por ciento de los menores utiliza por lo menos dos o más horas dispositivos móviles

El informe también recoge información sobre el seguimiento de hábitos saludables por parte de los menores en lo que se refiere a alimentación, práctica de ejercicio físico y uso de pantallas.

Según apunta, el 42 por ciento de niños de seis a nueve años pasan al menos dos horas al día viendo la televisión o usando dispositivos electrónicos entre semana, un porcentaje que aumenta el 78 por ciento los fines de semana y que es mayor entre los niños que entre las niñas (45% y 41%, respectivamente), así como entre aquellos hijos de padres con un nivel educativo bajo o medio.

De este modo, el informe hace hincapié en el sedentarismo de los menores europeos, aunque indica que más de la mitad (53%) de los niños van al colegio a pie, en bicicleta o patinando, en comparación con el 40 por ciento que lo hace en vehículo motorizado.

Asimismo, casi todos los niños juegan de forma activa o vigorosa durante al menos una hora al día a lo largo de la semana; en general, el 94 por ciento lo hace entre semana y el 97 por ciento los fines de semana.

Respecto a hábitos de sueño, la gran mayoría (89%) de los niños dormían al menos nueve horas por noche, mientras que el porcentaje de niños que dormían al menos 10 horas por noche era menor (47%).

Sobrepeso y obesidad infantil crece en el mundo

Uno de cada cuatro niños de siete a nueve años en Europa tiene sobrepeso y el 11 por ciento padece obesidad, pero los padres tienden a subestimar el problema, pues el 66 por ciento de los papás de menores con sobrepeso consideran que su hijo tiene un peso bajo o normal, según revela un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El sexto estudio de la Iniciativa Europea de Vigilancia de la Obesidad Infantil (COSI, por sus siglas en inglés) recopila datos de unos 470 mil niños de entre seis y nueve años de edad procedentes de 37 países de la Región Europea de la OMS entre 2022 y 2024, así como datos adicionales sobre la situación familiar y comportamientos relacionados con la salud de más de 150 mil de estos niños.

El informe muestra una tendencia general hacia la estabilidad en las cifras de obesidad y sobrepeso infantil, con diferencias entre niños y niñas que apuntan a una mayor prevalencia de sobrepeso (27%) y obesidad (13%) entre los chicos que entre las chicas (23% y 9%, respectivamente).

Al comparar entre países, se observa que persisten grandes diferencias, con una prevalencia de sobrepeso que oscila entre el nueve y el 42 por ciento, y una prevalencia de obesidad que oscila entre el tres y el 20 por ciento, dándose las mayores cifras de ambas condiciones en países del sur de Europa. Además, cuatro países (Bulgaria, Malta, Eslovenia y Suecia) muestran un aumento del sobrepeso infantil, mientras que en otros cuatro (Grecia, Israel, Italia y España) esta disminuyó.

La mayor prevalencia se encontró en Rumania (7%), Uzbekistán y Macedonia del Norte (ambos con un 5%), seguidos de Azerbaiyán, la ciudad de Almaty en Kazajistán, la República de Moldavia y Polonia (todos con un 4%). Estos países también presentan niveles de prevalencia de obesidad que oscilan entre el 3% y el 15%, y por lo tanto se enfrentan a la doble carga de la malnutrición, donde la desnutrición coexiste con el sobrepeso y la obesidad.

Mujeres afrontan menopausia sin atención médica

Un estudio reciente publicado en Mayo Clinic Proceedings encendió las alertas en torno a la salud femenina: más del 80% de las mujeres con síntomas de la menopausia no busca atención médica.

La investigación analizó las respuestas de casi 5,000 mujeres entre 45 y 60 años, encuestadas en cuatro centros de atención primaria de Mayo Clinic, en Estados Unidos.

Los resultados indicaron que más del 75% de las participantes experimentaba síntomas de la menopausia, y una gran mayoría reportó un impacto notable en su calidad de vida y productividad. Sin embargo, el dato más relevante es que solo una de cada cuatro estaba recibiendo algún tipo de tratamiento.

De acuerdo con el estudio, muchas mujeres afirmaron que prefieren manejar los síntomas por su cuenta, mientras que otras señalaron falta de tiempo, desconocimiento de tratamientos eficaces o la creencia de que la menopausia “no requiere atención médica».

Varices y sus complicaciones

Las várices causan acumulación de sangre, pesadez y dolor. Las várices en las piernas son mucho más que un simple problema estético; son el recordatorio de que algo anda mal en el sistema de retorno de la sangre.

Según los expertos las várices se dan cuando las válvulas se cierran para impedir que la sangre retroceda, cuando estas válvulas fallan, el flujo sanguíneo se vuelve lento, la sangre se acumula, y la vena se estira, se alarga y se tuerce.

Las várices son venas superficiales que se dilatan debido a una debilidad en sus paredes, una condición que puede ser heredada, de acuerdo con el Manual MSD.

Factores que contribuyen a su aparición:

Debilidad venosa heredada: Es probable que se tenga  una predisposición genética a que las paredes de tus venas pierdan elasticidad.

Los cambios hormonales durante la pubertad, el embarazo o la menopausia pueden aumentar tu riesgo.

Edad avanzada: El riesgo de desarrollar venas varicosas aumenta a medida que cumples años.

Estar de pie o sentado por mucho tiempo: La permanencia prolongada en estas posiciones dificulta la circulación sanguínea.

Obesidad o sobrepeso: Aumenta la presión dentro de las venas de tus piernas.

Complicaciones del sobrepeso durante el embarazo

El sobrepeso antes o al inicio del embarazo eleva riesgos de diabetes gestacional, preeclampsia y complicaciones en el desarrollo del bebé.

La obesidad es una condición médica, caracterizada por un exceso de grasa corporal, durante el embarazo, lo que provoca consecuencias tanto para la más como para el bebé en desarrollo

De acuerdo con Mayo Clinic, el principal indicador que utilizan los profesionales de la salud para evaluar la obesidad es el índice de masa corporal (IMC). Este número relaciona el peso y la estatura de la persona para estimar la cantidad de grasa corporal:

IMC inferior a 18,5: peso insuficiente

IMC 18,5–24,9: peso saludable

IMC 25–29,9: sobrepeso

IMC 30 o superior: obesidad

Metilenomicina A contra las “superbacterias”

Científicos redescubrieron la metilenomicina A, un antibiótico que podría frenar a las “superbacterias resistentes y marcar una nueva era médica.

Las superbacterias son resistentes a los antibióticos, por ello los científicos exploran nuevas estrategias y recuperan compuestos naturales olvidados, como la Methylenomycin A, un antibiótico descubierto hace más de medio siglo.

Methylenomycin A es un antibiótico natural producido por la bacteria Streptomyces coelicolor, descubierto hace más de 50 años. Su ruta de biosíntesis fue documentada en las décadas anteriores, y aunque generó interés en su momento, su desarrollo clínico no llegó a avanzar de forma significativa.

Un estudio de la University of Warwick y la Monash University identificó que en la vía biosintética de la Methylenomycin A existe un intermedio, denominado pre‑methylenomycin C lactone, que demuestra una actividad antibacteriana mucho mayor que la de la MMA original.

Methylenomycin A ejerce su acción principalmente sobre bacterias Gram-positivas. No obstante, su potencia y alcance se consideran limitados frente a cepas altamente resistentes como Staphylococcus aureus resistente a meticilina (MRSA) o Enterococcus faecium resistente a vancomicina (VRE).

Esguinces la afectación de ligamentos y articulaciones

Un esguince es una lesión que afecta a uno o más ligamentos de una articulación (las bandas de tejido que conectan los huesos entre sí). Ocurre cuando la articulación sufre un movimiento brusco que la fuerza más allá de su rango normal de movilidad, provocando el estiramiento o incluso la rotura de esos ligamentos.

Las causas varían según la articulación:

Torcer, girar o apoyar mal el pie o tobillo al caminar o al hacer deporte. 

Caer sobre una mano extendida (por ejemplo, en esguince de muñeca). 

Superficies irregulares, calzado inadecuado, fatiga muscular o falta de preparación física. 

Haber sufrido previamente un esguince: la articulación ya debilitada es más propensa a recaer. 

Los síntomas dependen de la gravedad, pero los más frecuentes son:

Dolor en la articulación afectada, especialmente al intentar moverla o apoyarla. 

Hinchazón rápida alrededor de la articulación. 

Moretones o cambio de color en la zona lesionada. 

Limitación del movimiento de la articulación, sensación de inestabilidad, o incluso “chasquido” o “pop” al momento de la lesión. 

En casos graves: dificultad o imposibilidad de apoyar la articulación, dolor directo sobre el hueso, adormecimiento.