
Hasta el 28 de marzo de 2025, la Secretaría de Salud había confirmado al menos 60 casos de sarampión en el país, los cuales se concentran principalmente en dos estados: Chihuahua con 56 casos y Oaxaca con 4 casos.
De estos, 2 son importados, 20 están relacionados con importación y 38 están en investigación para determinar su fuente de contagio. Ante el incremento, la Secretaría de Salud ha retomado las Semanas Nacionales de Vacunación para prevenir nuevos brotes.
El virus se aloja inicialmente en las vías respiratorias y pulmones, dañando las células en estos tejidos. Esto puede derivar en neumonía viral, presente en 1 de cada 20 niños infectados, y es la principal causa de muerte por sarampión en menores.
Pero también una encefalitis directa e inflamación cerebral postinfecciosa.
Ambas pueden dejar secuelas como daño cerebral permanente, ceguera o pérdida auditiva.
Uno de los efectos más preocupantes es la llamada amnesia inmunológica, en la que el virus borra la “memoria” del sistema inmunológico.
Un estudio publicado en 2019 reveló que el sarampión puede eliminar entre 11% y 75% de los anticuerpos previos, haciendo al paciente vulnerable a enfermedades que ya había superado.
La Organización Panamericana de la Salud también reportó un repunte regional en 2024, con 17 mil 887 casos sospechosos y 464 confirmados, principalmente en adolescentes y adultos jóvenes.