Los expertos en nutrición dieron a conocer que consumir proteína sin hacer deporte lo que se consigue es grasa.

Y es que las dietas altas en proteína y los suplementos son populares en todas las generaciones, más en aquellos que practican ejercicio de manera regular y quieren aumentar su masa muscular.
Y es que, se ha demostrado que consumir más proteína puede ayudar a reducir la grasa corporal y mantener la masa muscular magra, lo cual puede ayudar a la pérdida de peso. Sin embargo, aumentar la ingesta de proteína sin control, también puede conseguir el efecto contrario
Este es el primer error común de quienes se suben a la tendencia de la dieta hiperproteica sin el conocimiento adecuado.
La ingesta mínima recomendada, es de 0,8 kg por kilo de peso». Por lo que, una persona de por ejemplo 70 kg necesita un mínimo de 56 gramos de proteína.
La evidencia científica más reciente respalda que una dieta alta en proteínas no afecta negativamente la función renal ni hepática en personas sanas.
Así lo confirmó un metaanálisis citado por la Fundación Española del Aparato Digestivo, que revisó 28 estudios con más de mil 300 adultos: no se observó daño renal por una ingesta superior a 1,5 g/kg/día.